Lucios y Luciopercas

Lucios y Luciopercas

Después de un largo viaje desde Bélgica, Marcos y su hijo Sohan, por fin llegaron a destino y sin mucho tiempo para más, ya empezábamos a organizar el equipo para las jornadas que teníamos por delante.

Por motivos diversos, Marcos había dejado la pesca a un lado durante los últimos años y este iba a ser un reencuentro a lo grande. Durante las semanas previas fuimos confeccionando una lista de compra con todo el material que necesitarían para pescar depredadores de agua dulce: cañas, carretes, señuelos, accesorios… era la primera vez que iban a pescar el lucio y la lucioperca y había que estar preparados para hacerlo de la mejor manera posible.

El objetivo principal de esta expedición era crear una base sólida de teoría, con conocimientos, manejo de diferentes señuelos y estrategias para encarar una jornada de pesca y así, ellos podrían en un futuro, seguir creciendo y evolucionando como pescadores, sin la necesidad de ningún tipo de ayuda externa.

pesca de lucios en ricobayo

Compartir momentos así con tu padre o con tu hijo debe ser alucinante.

Teníamos un buen puñado de horas por delante para lograrlo. La intención era intentar aplicar todo esto a la práctica y, con un poco de suerte, que ambos se estrenasen con estas dos especies.

Las condiciones con las que nos iba a tocar lidiar no iban a ser nada fáciles; entrada de una borrasca, amenazas de lluvia y fuertes vientos durante varias jornadas y por si no fuera suficiente, los peces estaban realmente apáticos y resultaban muy difíciles de capturar.

La actitud que tuvieron Marcos y Sohan fue determinante para que finalmente todos acabáramos con muy buen sabor de boca. Al pequeño Sohan le pasó factura el cansancio acumulado y las condiciones meteorológicas que tuvimos. Los dos últimos días, se lo tomó con más calma pero los dos días que estuvo a tope, lo hizo realmente bien. Marcos, por su parte, nunca bajo los brazos y a pesar de que fueron días muy exigentes y había que trabajarse cada picada, logró mantener la concentración y la ilusión a niveles muy altos. Eso le permitió mejorar cada día en todos los sentidos y los peces, finalmente, acabaron recompensándoselo.

Entre las jornadas lucieras una de luciopercas que Sohan y Marcos aprovecharon y disfrutaron al máximo.

En cuanto a resultados, tanto Sohan como Marcos consiguieron levantar varios lucios – entre ellos dos lucios de calidad -, algo muy meritorio para lo apáticos y recelosos que estaban y un buen puñado de luciopercas que a mitad de la expedición, supieron a gloria y pusieron la guinda a unos días de pesca intensos y emocionantes.

Personalmente me quedo con la evolución y mejoras técnicas, tanto de conceptos como interpretación en acción de pesca de los dos protagonistas de esta crónica, de la actitud y la lucha ante las adversidades de los que fui testigo desde un segundo plano y, sobre todo, de los muchos momentos especiales que vivimos encima del barco y también en tierra firme pero esos ya se quedan para nosotros.

Marcos, Sohan un auténtico placer compartir estos días codo con codo y muy orgulloso con las mejoras que experimentasteis y los resultados que conseguisteis.

– Algunas fotos del día –

2019-06-19T11:35:56+00:00 23/05/2019|Crónicas, Lucio, Lucioperca|