Pesca en Pareja

Pesca en Pareja

Hasta hoy, el día que más agua hemos recibido encima del barco. Para colmo, los protagonistas de ésta jornada no vinieron con una vestimenta apropiada para unas condiciones tan desagradables, pero aun así, aguantaron todos los chaparrones que nos cayeron a lo largo de prácticamente toda el día, sin bajar en ningún momento los brazos. Ahora puedo decir que en algún momento temí que Rubén y Aida se “rajaran” o que sencillamente no pudieran aguantar esas condiciones en sus cuerpos por razones evidentes pero sabía que había un remedio mágico para que el agua no estuviera tan fría ni los vientos tuvieran un aroma tan del norte; que pronto empezaran a conectar con peces.

Después de un chaparrón muy bestia y un intervalo en el que la lluvia nos dió un respiro, empezamos la jornada casi una hora más tarde de lo previsto. En la primera zona elegida las sensaciones fueron buenas, allí seguía habiendo lo que había visto en días pasados, comida. Los comensales, aunque no estaban pegándose un festín, mostraban interés por nuestras presentaciones y las primeras acciones empezaron a producirse. Aida lograba arrancar varias picadas en un intervalo bastante corto de tiempo pero no lograba materializar ninguna de ellas y empezaba a indignarse ante las pocas oportunidades que le daban sus queridos rivales. Rubén, aún convaleciente de una fractura de tobillo y sentado cómodamente en la parte de atrás del barco, permanecía expectante y disfrutaba con las acciones de su pareja. La actividad parecía que flojeaba por momentos. Tocaba cambiar de tercio.

Siguiente desplazamiento. Al poco de llegar al punto elegido, la sonda nos chiva algo que no podíamos dejar pasar. Después de sondear con detalle la zona, anclamos el barco y bajamos las presentaciones en busca de nuestros objetivos. Primer intento y Rubén clava el primer pez, un barbo no muy grande pero que con un equipo de finesse le da una pelea de las que se disfrutan de verdad. Unos minutos más tarde y después de alguna picada más, Aida logra ver como se comba con fuerza su caña. Otra pelea intensa y el pez que liberaba la presión acumulada ya posaba en sus manos. Estábamos en una zona con mucho potencial dónde merecía la pena invertir tiempo. Entre rachas de viento que iban y venían y cortinas de agua de más o menos intensidad, las picadas se fueron sucediendo hasta que llegó la primera lucioperca de Aida. Este fue un pez especial ya que ese era uno de los objetivos principales de la jornada y después de mucho tiempo buscándolo, Aida, por fin, había logrado sumar esta especie a su palmarés. Su cara lo decía todo. Rubén no se quedaba atrás y desde la retranca, casi todas las picadas que lograba arrancar, no las desaprovechaba, manteniendo una gran efectividad durante toda la jornada.

pesca en pareja

Aida feliz, con su primera lucioperca.

Todavía quedaba mucha acción, picadas a diferentes señuelos y presentaciones, peces perdidos y más capturas para redondear los números. Entre medio, un hornazo de los de verdad que en días como los de hoy te calienta hasta los huesos y muchos momentos de complicidad que sólo se pueden apreciar y entender cuando sientes como todos los allí presentes, estábamos disfrutando como niñ@s a pesar de la que nos estaba cayendo encima.

En jornadas como esta es dónde se ve realmente quién tiene afición y cuáles son los pecadores de verdad, y aunque por un lado estaba un poco preocupado por la salud de mis tripulantes, por otro lado no podía estar más orgulloso por ver con que actitud y que coraje lo dieron todo hasta el último lance. La satisfacción y la alegría fué muy grande al ver que en esta ocasión, habían tenido una más que merecida recompensa.

Es cierto. En más de una ocasión pude ver por el rabillo del ojo cómo sus cuerpos tiritaran inconscientemente por el frío y/o el agua acumulada, pero poco después entendí que son precisamente esos momentos “especiales”, los que acabarás recordando para siempre. Uno de los privilegios que tengo, es poder compartir mi trabajo con entusiastas de una misma pasión y que como personas, son capaces de propiciar un ambiente como el que hubo en el barco durante toda la jornada, a pesar del temporal. Gracias por hacerlo tan fácil Gala Fishing y seguir disfrutando como sabéis.

– Algunas fotos del día y el video de la jornada de la mano de Gala Fishing –

2018-12-07T18:06:22+00:00 07/12/2018|Barbo, Crónicas, Lucioperca|